lundi 25 juillet 2022

Civilización chaco-santiagueña

La civilización chaco-santiagueña es una cultura analizada por la teoría arqueológica y antropológica diseñada por los hermanos franceses Emilio y Duncan Wagner. Refiere a la posible existencia de una cultura antiquísima (aproximadamente del 10 000 a. C.) en la región central del actual territorio de la provincia de Santiago del Estero. En el momento que fuera presentada, esta tesis de investigación revolucionó profundamente las ideas científicas tradicionales. Las primeras conclusiones sobre las que posteriormente se asentaría la tesis de la civilización chaco-santiagueña, surgieron de Emilio Wagner hacia 1902-1903. Admirado de los fragmentos de vasijas antiguas y otros enseres de altísima calidad estética, que encontró casi en cada lugar donde excavó en Mistol Paso, se figura que estos dibujos no podrían haber sido efectuados por «salvajes crinudos cubiertos con pluma de avestruz», como se describía por entonces a los nativos con desprecio. «Estas obras de arte son semejantes a las creadas por el neolítico helénico, incluso superiores».
Urna funeraria con la deidad antropo-ornito-ofídica. Museo de Ciencias Antropológicas «Emilio y Duncan Wagner» La civilización chaco santiagueña fue descubierta por los investigadores franceses radicados en Santiago del Estero, Emilio R. y Duncan L. Wagner, a la que denominaron el «Imperio de las llanuras». Habría existido muchos siglos antes de la llegada de los españoles y era una civilización mucho más avanzada que la que mostraban los indígenas de Santiago del Estero que los recibieron e incluso a la de otras tribus del Chaco.2​ Los descubrimientos arqueológicos de los hermanos Wagner fueron realizados principalmente en la zona del río Salado y consistieron en avenidas de construcciones tumuliformes limitando grandes represas para agua. Las excavaciones llevadas a cabo de esos montículos suministraron piezas de alfarería ricamente decoradas. Los túmulos medían hasta tres metros y se encontraban distantes los unos a los otros «a un tiro de flecha», lo que hace pensar que podían haber tenido fines defensivos.2​ Entre las conclusiones de los mismos, determinaron que los hombres de esa civilización eran de raza caucásica, tenían barba, nariz aguileña y sus ojos algo horizontales. Eran sedentarios, pastores, agricultores, tejedores habilidosos, alfareros y con una civilización avanzada. Vivieron originariamente sobre las márgenes de los ríos Dulce y Salado, pero luego se extendieron abarcando el territorio de otras provincias. Esta civilización habría existido antes de Cristo.2​ Los instrumentos musicales hallados, de hueso y arcilla, demuestran que se trataba de un pueblo que gustaba mucho de la música. Las fusaiolas encontradas testifican que las mujeres tejían sus finas telas de muchos colores. Los restos de los habitantes fueron encontrados en urnas funerarias. Según sus ritos mortuorios, a los muertos primero los colocaban bajo tierra (entierro primario), y una vez producido el descarne, los pasaban a las urnas para el entierro definitivo o secundario. Las urnas eran modeladas con perfección y decoradas suntuosamente, verdaderas obras maestras del arte cerámico.2​ Rendían culto a la divinidad trinitaria antropo-ornito-ofídica (hombre-pájaro-serpiente) y fabricaban estatuillas de barro de estas para la adoración.
Conjunto de puntas de flecha, agujas, punzones, artefactos varios e instrumentos musicales. Museo de Ciencias Antropológicas «Emilio y Duncan Wagner», Centro Cultural del Bicentenario, Santiago del Estero. Ilustraciones Ilustraciones de los hallazgos efectuados por los hermanos Wagner en Santiago del Estero, del libro La civilización chaco santiagueña, de Emilio Wagner.

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire

Santuario Nuestra Señora de Lourdes, Santa Maria

Fotografía: Gentieza Martin Castaño